Esta es la canción de mi gente.
Es acerca de una persona que dice que ya se va a dormir, pero nunca lo hace, porque hay tanto contenido que ver, y tantas cosas interesantes que hacer.
Empieza con muy buenas intenciones:
Once de la noche,
buena hora, excelente hora, mañana me levanto a las ocho.
Ya estoy comido y aún tengo tiempo para hacer algo
y dormir lo necesario
Luego la culpa empieza a llegar:
Dos a.m.
seis horas todavía suman descanso decente,
es ahora o nunca, antes voy nomás a pellizcar un recital al aire libre
de Hall and Oates
La culpa se torna en ansiedad:
Las cuatro catorce
Tengo un kilo de ansiedad
Al menos, no es poco
El computador logré apagar
Luego la aceptación de que ya no hay mucho qué hacer al respecto:
A las cinco soy puro pánico silente,
mañana, ya veo.
No voy a valer un cobre,
seré un estropajo,
y el día toca largo.
Mi parte favorita es el final, donde la persona esta muy frustrada y en pánico, y la manera de cantar, que ha sido tranquila todo el tiempo, empieza a mostrar desesperación, luego un arranque de rabia dirigido al reloj, para luego terminar rogándole al sol que no salga.
Por favor escúchenla.
